Cuentan las obras épicas de la antigua India que Shiva enseñó por primera vez el yoga a su esposa Parvati mientras un delfín del río Ganges lo escuchaba. Al oír las enseñanzas del dios, el delfín se convirtió en hombre y fue llamado Matsiendra, el Pez Rey. Este discípulo sería más tarde el maestro Shiva Mahadeva Nath, el creador del yoga.
Alta Porcelana responde a toda una filosofía estética. Sus piezas representan en sí mismas el mejor y más claro exponente del potencial creativo, artístico y técnico que Lladró posee. Al estilo, la calidad de la porcelana, la peculiaridad y la gama cromática, se suma el riesgo de abordar las creaciones más complejas. Piezas que por sus formatos espectaculares, sus difíciles composiciones o el virtuosismo en su decoración, son el mejor ejemplo de lo que es posible hacer en porcelana.
Los artistas de Lladró han dado vida a Lord Shiva, el dios hindú de la meditación y las artes a nivel artístico, destacan los vivos colores sobre su piel azul grisácea, cubierta por las cenizas que indican que la muerte es la realidad última de la vida. Además, reúne técnicas decorativas muy variadas y complejas, como el lustre de oro, que subraya su carácter majestuoso.
Simbolismo y artesanía juntos en una pieza de Alta Porcelana que es una joya en sí misma. Completa la escultura una peana con una forma especial que permite situar opcionalmente la pieza Lingam (01001981), símbolo con el que se venera al dios y que ayuda a superar cualquier situación que obstaculice el crecimiento personal. Lord Shiva es una serie limitada de 720 unidades.
Todos los atributos de Shiva están trabajados y definidos con gran lujo de detalles: el tridente, símbolo de su poder; el tambor, que marca el ritmo del cosmos; la serpiente que Pavarti le ató al cuello salvándole de ingerir un veneno; el collar de Rudraksha, semilla sagrada con poderes medicinales; y ese rodete en su cabello por el que fluye el río Ganges que el dios interceptó en su caída para que no hundiera a la Tierra con su fuerza.